Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario
Mediante la nueva Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario se pretende reducir la cantidad de alimentos que terminan desechándose cuando aún pueden aprovecharse. El Manipulador de Alimentos tiene un papel importante, ya que su forma de recibir, colocar, preparar, servir o transportar los productos puede ayudar a evitar este desperdicio.
Evitar el desperdicio no significa utilizar cualquier alimento a toda costa. Si un producto puede causar un riesgo para la salud, no se conoce su procedencia o no se ha conservado correctamente, no debe venderse, servirse ni donarse. La seguridad del consumidor siempre debe estar por encima del aprovechamiento del producto.

¿Cómo debe actuar el Manipulador de Alimentos?
- No tirar un alimento sin comprobar antes qué debe hacerse. Un producto no debe desecharse automáticamente porque tenga mal aspecto, un pequeño defecto o el embalaje exterior golpeado.
- Separar e identificar los productos pendientes de revisión. No deben mezclarse con los alimentos a la venta, con las donaciones, las devoluciones ni con los residuos.
- Avisar cuanto antes al responsable cuando existan productos próximos a su fecha, envases dañados, pedidos duplicados, alimentos que sobran repetidamente, retrasos, devoluciones o errores de envasado y etiquetado.
- Indicar por qué se ha producido el problema. Saber si se preparó más cantidad de la necesaria, si se recibió un pedido equivocado o si un determinado producto no se puso a la venta a tiempo permite tomar medidas para que no vuelva a ocurrir.
- Abrir, descongelar o preparar solamente las cantidades necesarias, ya que un alimento abierto, cortado, descongelado o cocinado suele disponer de menos tiempo para poder utilizarse.
- Manipular y colocar los productos con cuidado, evitando caídas, roturas, cajas mal apiladas o daños durante la carga, descarga y almacenamiento.
- Seguir siempre las instrucciones de la empresa. El trabajador no debe decidir por su cuenta regalar, llevarse, volver a servir, transformar o donar alimentos.
¿Qué debe hacerse con los Alimentos Sobrantes?
Cuando quedan alimentos que no se han vendido, utilizado o servido:
- Deben separarse e identificarse.
- Hay que comprobar si siguen siendo seguros.
- La empresa decidirá qué uso puede darse a cada producto.
Los alimentos con la fecha de caducidad vencida no deben venderse, servirse ni donarse.
Haber superado la fecha de consumo preferente no significa siempre que el alimento sea peligroso. Por ello, no debe tirarse automáticamente: debe seguirse el procedimiento de la empresa y comprobarse si continúa siendo apto.
Cuando el alimento siga siendo seguro, debe intentarse aprovecharlo siguiendo este orden:
- Destinarlo al consumo humano mediante su venta, reducción de precio, uso en otra elaboración autorizada o donación.
- Cuando no sea posible, valorar su uso para alimentación animal.
- Destinarlo, si procede, a otra actividad industrial.
- Gestionarlo finalmente como residuo.
Tirarlo debe ser la última opción.
Hostelería y Restauración
Los bares, restaurantes y cafeterías deben permitir que el cliente se lleve la comida que ha pedido y no ha consumido, salvo en los bufés libres y servicios similares.
- Preparar la comida para que el cliente se la lleve es gratuito.
- Si se entrega un recipiente de plástico de un solo uso, debe cobrarse y reflejarse por separado en el ticket.
- La comida que ya ha llegado a la mesa no puede volver a servirse a otra persona ni destinarse a donación.
- El personal debe informar al cliente de que puede llevarse la comida sobrante y facilitarle un recipiente adecuado cuando lo solicite.
Comercio, Transporte e Industria
En las tiendas no debe desecharse un producto únicamente por su forma, tamaño, aspecto exterior o porque su embalaje exterior esté golpeado. Debe comprobarse si el alimento continúa protegido y sigue siendo seguro.
Los repartidores, transportistas y trabajadores de almacén deben comunicar inmediatamente roturas, retrasos, devoluciones, derrames o errores de entrega, manteniendo la mercancía afectada separada e identificada.
En las industrias, los productos afectados por errores de fabricación, envasado o etiquetado deben apartarse para comprobar si pueden corregirse, volver a envasarse, utilizarse en otra elaboración o destinarse a otro uso autorizado.
RECUERDA
Prevenir, separar, identificar, comprobar, informar y seguir las instrucciones de la empresa.
Cuando un alimento no sea seguro, no debe aprovecharse. Cuando siga siendo apto, tirarlo debe ser la última opción.